(01)595-952-1500

La papaya (Carica papaya L.)  es una especie de origen americano, la cual es cultivada alrededor del mundo en diversos ambientes tropicales y subtropicales debido a las características organolépticas de su fruto, así como por su valor nutricional y sus aplicaciones en la industria. En 2022 México produjo un total de un millón 139 mil toneladas de papaya, esto coloca a nuestro país como el tercer productor de este fruto en el mundo, con una participación del 49% del comercio mundial, lo que genera una derrama económica para nuestro país de 128 millones 956 mil dólares (FAO, 2022).
Carica papaya L. es una especie trioica, lo que significa que presenta tres formas sexuales: masculina, femenina y hermafrodita. Con base a la presencia de los sexos en las poblaciones es posible clasificarlas como: dioicas a aquellas constituidas por plantas masculinas y femeninas, y ginodioica a aquellas poblaciones constituidas por plantas hermafroditas y femeninas.  Las plantas masculinas o androicas presentan flores masculinas o estaminadas, con estambres y un pistilo rudimentario, estas se caracterizan por tener flores exclusiva o predominantemente masculinas, en ramilletes de pedúnculos largos, con 10 estambres y un ovario vestigial. Las plantas masculinas se presentan en cultivares en una población de entre 5 a 10% del total, esto debido a su función como polinizadores en poblaciones dioicas. En algunas ocasiones pueden llegar a presentarse algunas flores hermafroditas en los ápices de las inflorescencias, pero los frutos resultados de las mismas son pequeños y de nulo valor comercial.  Por otra parte, las plantas femeninas o ginoicas presentan flores femeninas o pistiladas las cuales se encuentran en inflorescencias de pedúnculos cortos con tres a cinco flores y no tiene estambres por lo que requieren de la presencia de plantas masculinas o hermafroditas para poder ser polinizadas y producir fruto. El pistilo se compone del estigma sentado en el ovario, el cual es grande, y produce frutos redondeados (Jiménez et al., 2014). Por ultimo las plantas hermafroditas presentan flores bisexuales, con estambres y pistilos, lo que permite que estas plantas sean autopolinizables. Las plantas hermafroditas pueden presentar hasta cinco diferentes tipos de flores, las cuales se dan a partir de pedúnculos cortos o de mediana longitud que contienen entre cinco y treinta flores, dependiendo del tipo (Jiménez et al., 2014). De entre los diferentes tipos de flores hermafroditas, el más deseable es el conocido como hermafrodita elongata, que tiene 10 estambres y ovario alargado, este tipo de flor produce frutos largos-cilíndricos, con una menor cavidad que los frutos de flores femeninas. Por otro lado, también resulta deseable (aunque en menor medida que la elongata) el tipo hermafrodita pentandria, con cinco estambres y ovario redondo, lo que produce frutos ovales y redondos surcados en la base. En cambio, el tipo de flor carpeloide presenta frutos deformes debido a que algunos filamentos de los estambres se encuentran unidos al ovario. Por último, es indeseable el tipo de flor estaminada llamado hermafrodita estéril de verano por presentar ovario reducido o nulo, este tipo de flor prácticamente no produce frutos más que los llamados “chilillos”, que son muy pequeños y delgados y carecen de valor comercial. Aquellas plantas en las que predomina este tipo de flor son improductivas, aunque las estaciones del año y las variaciones ambientales, especialmente cambios en la temperatura pueden modificar este comportamiento.
Las formas sexuales de papaya están determinadas por un par de cromosomas sexuales que incluyen XX para hembra, XY para macho y XYh para plantas hermafroditas (Ming et al., 2007). Las proporciones sexuales derivadas de la autopolinización de plantas hermafroditas son de 2 de plantas hermafroditas (XYh), y 1 de plantas femeninas (XX). En cuanto a la cruza entre plantas femeninas con polen hermafrodita deriva en una promoción de 1 planta hermafroditas (XYh) o masculina (XY), y 1 de plantas femeninas (XX). Por último, en cuanto a la cruza entre una planta hermafrodita y una masculina se presenta una proporción de 1 planta masculina, 1 hermafrodita y 1 femenina.
Por lo anterior, los costos de producción de papaya se elevan ya que para garantizar una población de plantas 100% hermafroditas en los campos, se cultivan de 2 a 4 plantas por espacio y una vez que se presenta la floración (al 4° mes) se remueve la totalidad de plantas femeninas y el excedente de plantas hermafroditas.
Actualmente emplean diversas tecnologías que han sido implementadas para mitigar este problema, como lo es la micropropagación de plantas hermafroditas, así como el sexado prematuro mediante técnicas de biología molecular como PCR tiempo real y punto final. Desafortunadamente esta tecnología aún no ha sido aplicada a gran escala debido a la especialización de las personas para llevarlas a cabo y los altos costos. Por lo que hoy en día se siguen llevando a cabo investigaciones que permitan mejorar la identificación de sexo en plantas de papaya.
El conocimiento profundo sobre la biología reproductiva y genética de cultivos como la papaya es clave para el desarrollo de sistemas agrícolas más eficientes y sostenibles. En este sentido, el Programa de Doctorado en Horticultura de la Universidad Autónoma Chapingo ofrece una formación científica sólida y aplicada que permite abordar retos como el mejoramiento genético, la propagación y el manejo agrícola de especies hortícolas. Te invitamos a formar parte de este posgrado, donde podrás contribuir con soluciones innovadoras al sector agrícola para fortalecer tu perfil investigador.

Por: César D. Ybarra Meléndez 

Bibliografía

  • FAO. (2022). Produccion mundial de papaya. https://www.fao.org/faostat/en/#data/QCL
  • Jiménez, V. M., Mora-Newcomer, E., & Gutiérrez-Soto, M. V. (2014). Biology of the Papaya Plant. In Genetics and Genomics of Papaya (pp. 17–33). https://doi.org/10.1007/978-1-4614-8087-7_2
  • Ming, R., Yu, Q., & Moore, P. H. (2007). Sex determination in papaya. Seminars in Cell & Developmental Biology, 18(3), 401–408. https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.semcdb.2006.11.013