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Universidad Autónoma Chapingo
Doctorado en Ciencias en Agricultura Multifuncional para el Desarrollo Sostenible
Juan Carlos Hernández Barboza

¿Conoces a Juan Carlos Hernández Barboza?
Él es Ganador del 3er lugar del Concurso Institucional 3MT 2026 del Posgrado Chapingo, perteneciente al Programa de Doctorado en Ciencias en Agricultura Multifuncional para el Desarrollo Sostenible, del Departamento de Fitotecnia de la Universidad Autónoma Chapingo.

Cada año, el Gobierno de México destina miles de millones de pesos a políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales y, al mismo tiempo, recuperar y conservar los recursos naturales. Una de las iniciativas más importantes es el programa Sembrando Vida, que promueve el establecimiento de sistemas agroforestales entre cientos de miles de campesinos del país.
La propuesta parece sencilla: combinar árboles, cultivos y otros componentes productivos en una misma parcela para generar alimentos e ingresos, recuperar la cobertura vegetal y contribuir a la conservación de los ecosistemas. Sin embargo, detrás de esta enorme intervención surge una pregunta fundamental: ¿Cómo sabemos si realmente está funcionando?
Responderla no es tan sencillo. Una política de esta naturaleza no puede evaluarse únicamente contando árboles plantados o calculando cuánto dinero reciben las familias. Sus resultados ocurren simultáneamente en diferentes ámbitos. Puede haber cambios en los ingresos y la productividad, pero también en el bienestar de las familias, en la organización comunitaria, en la biodiversidad o en la conservación del suelo y otros recursos naturales.
Precisamente ahí se encuentra el centro de mi investigación doctoral.
Mi trabajo propone una metodología para evaluar de manera integral los sistemas agroforestales promovidos por políticas públicas como Sembrando Vida. La propuesta se basa en el Marco Lógico Bidireccional, una herramienta que permite vincular aquello que una política pública se propuso conseguir con los resultados que realmente pueden observarse y medirse en territorio.
Para hacerlo, la investigación integra diferentes indicadores que permiten analizar tres grandes dimensiones del desarrollo sostenible. La dimensión económica considera aspectos como productividad, ingresos y eficiencia; la dimensión social aborda elementos relacionados con bienestar e inclusión; y la dimensión ambiental incorpora aspectos como conservación y biodiversidad.
La intención no es solamente asignar una calificación a un programa. Lo verdaderamente importante es generar información que permita identificar qué está funcionando, qué necesita corregirse y dónde pueden tomarse mejores decisiones.
Esta forma de evaluación puede contribuir a que las políticas públicas destinadas al campo mexicano se sustenten cada vez más en evidencia. Una mejor evaluación puede traducirse en mejores sistemas agroforestales, mayores oportunidades para las familias rurales y mejores estrategias para conservar la biodiversidad y los ecosistemas.
Mi investigación se desarrolla en el Doctorado en Ciencias en Agricultura Multifuncional para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Autónoma Chapingo, una institución cuya historia ha estado estrechamente ligada al campo mexicano.
Desde Chapingo buscamos que la investigación científica no permanezca solamente en artículos, laboratorios o aulas, sino que contribuya a responder problemas reales de nuestra sociedad.
Porque construir un México más sostenible requiere invertir recursos, generar conocimiento y desarrollar nuevas alternativas; pero también requiere algo fundamental: saber, con evidencia, si realmente estamos generando el cambio que buscamos.